
PRIMERA CINTA: DONDE SE EXPLICAN ELLA Y LAS DEMAS Y SE DEJA SENTADO QUE ESTE MUNDO ES UNA MIERDA
Hay que comprender el pasado para conocer el presente
Recuerda bien esto: si no comprendes el pasado NO PUEDES CONOCER
EL PRESENTE. Si no comprendes el pasado no te sirve de nada
leer el periódico porque te será imposible conocer
el presente. El presente es un momento del proceso que se está
moviendo, que se está produciendo desde el pasado. Los
que tienen el poder, los que te y me (nos) explotan y dominan,
lo pueden hacer -pueden explotarnos y dominarnos- gracias a lo
que nos han hecho en el pasado. Por eso mienten, ocultan y tergiversan
el pasado. Mejor aún, lo eliminan. Lo borran. Nos cuentan
el presente SIN su pasado. Nos bombardean cada día
con miles de noticias del presente en la televisión,
la radio y los periódicos separadas del pasado que las
explica y condiciona. Nos cuentan noticias como si
sucedieran porque sí. Por azar, por mala o buena
suerte, porque Dios se ha enfadado y nos castiga o porque el Angel
de la Guarda se ha distraído o es un chapuza (como dicen
que es el Angel de la Guarda de los Kennedy) o porque hay un monstruo
(Saddam Hussein o Hitler o Franco) que es muy malo.
Falsa y engañosa explicación de noticias que se
nos dá ocultándonos el pasado que las explica de
verdad. Ocultándonos que a Hitler le llevaron al poder
los grandes empresarios de la industria pesada (Gustav Krupp,
Thyssen, Albert Vögler, Bosch, von Schnitzler), los armadores
(Woermann y Beindorff), los banqueros (Schacht, Schróder
y Reinhart) y los latifundistas (como von Kalckreuth). Siniestros
personajes de los que hay constancia escrita de que ,73 días
antes de que lo hiciera, le habían pedido al Presidente
de la República que nombrara Canciller a Hitler.
Ocultándonos que hay también constancia escrita
de que fueron los latifundistas andaluces y extremeños,
los industriales vascos y catalanes y los banqueros madrileños
y vascos los que planificaron y financiaron la rebelión
militar que acabó encabezando Franco. Ocultándonos
que han sido las multinacionales yanquis fabricantes de armas
las que, a través del Pentágono y de la Presidencia
de los Estados Unidos, han armado a Saddam.
Ocultándonos que aquellos plutócratas alemanes financiaron,
protegieron y auparon a Hitler no porque creyeran en las estupideces
que farfullaba como doctrina. Sino para que hiciera lo que luego
hizo: para destruir los sindicatos y los partidos que la clase
obrera alemana había construido como herramientas para
su defensa. De forma que se le pudieran imponer todos los sacrificios
que se le impusieron para fortalecer el Estado capitalista alemán
y para armarle hasta los dientes hasta el punto de que pudiera
pelear con los Estados Unidos en la disputa por cuál de
los dos iba a suceder a Inglaterra como potencia hegemónica
de la economía-mundo capitalista.
Ocultándonos que el bloque de clases dominante español
no conspiró, preparó y financió la sublevación
de los militares españoles perjuros y sediciosos contra
el Gobierno legítimo de la II República por los
motivos (defender a Cristo y a la Cruz) que luego la falsaria
y canallesca complicidad de los Obispos españoles y del
Papa de Roma convirtió en el eje de su embustera propaganda.
Sino para que hicieran lo que luego hicieron: recuperar el poder
político que la alianza de las clases obrera y campesina
con parte de la pequeña burguesía les había
arrebatado al instaurar la II República española.
Y destruir los embriones de poder político autónomo
que la nación catalana había logrado y que las naciones
vasca y gallega iban a lograr. Y usar dictatorialmente ese poder
político, de nuevo unitario y centralizado, para destruir
los partidos y sindicatos obreros y campesinos y así imponer
(como lo hicieron durante veintisiete años a sangre y fuego)
salarios reales en la agricultura reducidos hasta un mínimo
que llegó a bajar -en 1951- a muy poco más de la
mitad del de 1936 y que no recuperó el nivel de 1936 hasta
el año 1963. Para enriquecerse con el fruto de la sobrexplotación
del proletariado de los pueblos del Estado español, suavizando
luego esa sobrexplotación y prolongándola otros
doce años más.
Ocultándonos que el complejo militar-industrial yanqui
no vendió armas a Saddam por los motivos que mentían
los portavoces de la Casa Blanca: defender la civilización
occidental contra el integrismo musulmán iraní.
Sino para hacer lo que hicieron: para hacer negocio y aumentar
sus dividendos.
Sí. Necesitas comprender el pasado que te ocultan para
conocer el presente que te mienten. Para simplemente poder
leer un periódico o ver un telediario sin que te líen,
sin que te den gato por liebre.